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LUGARES TURÍSTICOS DE COBIJA

 

 

La plaza principal “Germán Busch”.


Su nombre original de “General. Pando” fue cambiado por el  actual de “General Germán Busch” y ha sido objeto, además, de varias remodelaciones y arreglos en el devenir del tiempo.


Como sucede en las ciudades orientales, donde el intenso calor es el factor común, la gente se vuelca a la plaza en las horas nocturnas para entablar largas conversaciones y aprovechar de la fresca brisa que juguetea con las copas de las hermosas y altas palmeras que fueran traídas del Brasil por  Adalid Tejada  Fariñas en 1.938, constituyéndose desde entonces en el distintivo ciudadano de Cobija, en su emblema. Probablemente estas palmeras reales sean las más esbeltas y más hermosas de las de su género y en Cobija han encontrado su sitio ideal para prosperar.


Rodean a la Plaza principal, edificios públicos como la Prefectura del Departamento, la Alcaldía Municipal, y Correos. Constituyendo ahora parte de la Plaza por los delicados paseos peatonales que son una continuación de la misma, también está la Iglesia “Nuestra Señora del Pilar”, construida en la década de 1.930. En la esquina Noroeste de la Plaza se encuentra la única muestra de la arquitectura original de Cobija, un edificio de madera de dos plantas.


Dentro de nuestra Plaza se encuentran las muestras del acendrado y notable sentimiento nacionalista del cobijeño, como la “Columna Porvenir”; el monumento a Germán Busch; y el hermoso  busto de Bolívar, realizado en bronce, obsequio de la entonces numerosa colonia sirio-libanesa en 1.925, Primer Centenario de la Independencia de Bolivia.(1)


El paseo “Junín”.


Este tradicional  paseo, construido en  los albores de la ciudad y conocido desde el año 1.924 como “Paseo Junín” por el interesante monumento a la Batalla del mismo nombre, colocado en la parte superior de la escalinata que conduce al Puerto Oficial sobre el río Acre, se constituye en el paisaje cobijeño más conocido en la República; al extremo que era la única fotografía que, durante décadas, se colocaba en periódicos y revistas que mencionaban a Cobija. (1)


La Plaza “Humbert Terrazas”.


La vieja y pequeña plazuela fue refaccionada completamente y ampliada, hasta convertirla en una de nuestras más hermosas plazas públicas, la plaza se ha convertido en lugar de reunión de la gente y es ocupada para varios eventos. La población juvenil de Cobija la conoce como “Plaza del amor”, “Plaza del Estudiante”, “Plaza de la Primavera”, etc., por los múltiples usos que se le dá a la fresca y bonita plaza.


El año 1.977 era nombrado Alcalde Municipal de Cobija el señor Humbert Terrazas Peñaranda, de tradicional familia cobijeña. Muere en un trágico accidente de tránsito en el camino de retorno de una propiedad cercana llamada “Palma Seca”. Ha sido uno de los Alcaldes más apreciados por la población. (1)


El Batallón Sexto de Ingenieros “Riosinho”.


Poco después de finalizada la guerra del Acre, se vio como de urgente necesidad estratégica  crear una guarnición militar que resguardara nuestra soberanía patria en este extremo en el que poco antes se habían producido conflictos que culminaron con la pérdida del Acre. Según la obra del fallecido escritor Alberto Lavadenz Rivera “PANDO ESTA AVANZANDO” la guarnición Militar se mantuvo hasta el año 1.925 para después llevar el nombre de Regimiento “Bage” 11 de Infantería, en homenaje a la heroica acción de armas de diciembre del 1.900 durante los conflictos del Acre. Se mantuvo con este nombre hasta el año 1.937, para después ser el Regimiento “Ustarez” 13 de Infantería hasta 1.962. Luego se convirtió en el Batallón Fluvial “Riosinho” No 1 hasta 1.966; llamándose, entre 1.967 y 1.968 Regimiento “Chuquisaca”. En el año 1.969 retoma brevemente su nombre original de Regimiento “Bage”  para luego, desde el 27 de febrero de 1.970  llamarse Batallón Sexto de Ingenieros “Riosinho”. (1)


La Iglesia “Nuestra Señora del Pilar”.


La construcción de nuestra  Iglesia data de los años treinta del mil novecientos, habiendo sido ampliada en 1.977.  Su construcción fue posible merced a las donaciones de los fieles y autoridades de la Delegación del Territorio de Colonias del Noroeste de la época. Su imagen es muy conocida en las postales turísticas por su serena y suave belleza que conforma un cuadro tradicional,  junto con las palmeras y el azul del cielo.


En el interior de la Iglesia existen murales con temas religiosos, del  pintor autodidacto  nacido en Cobija,  Eloy Añez Marañón. Las campanas y las imágenes fueron obsequio de Don Casto Burgoa, ya fallecido. Antes, había vendido a precio bajo los terrenos destinados a la ampliación de la Iglesia. (1)


La Iglesia de la “Cruz Milagrosa”.


La Iglesia de la Cruz Milagrosa debe su nombre a un extraño hecho ocurrido  a finales de la década de los cuarenta, cuando una misteriosa y hermosa dama vestida de celeste comenzó a aparecer en la Colonia Bajo Virtudes, en lo que hoy es el populoso Barrio llamado justamente “La Cruz” por haber sido escenario de tan enigmáticos acontecimientos.


La historia, relatada in extenso en la obra “CUENTOS AL PASO” de Carlos Saavedra Pérez V. el autor de este libro,  dice, en resumen que un vecino de la Colonia, llamado  Joaquín Oliveira Barros, hermano de quien relató los hechos transcritos en la obra citada, veía cada noche a  la misteriosa mujer, de buena estatura, no muy morena y vestida de celeste oscuro, apoyada en una estaca del cerco de los Maradey, otro vecino de la zona. La dama siempre permanecía mirando fijamente al firmamento nocturno, en completo silencio y luego, súbitamente desaparecía.


Solo una vez respondió al saludo de Joaquín, diciéndole que  deseaba que le ayude a colocar en ese sitio la cruz que tenía en las manos y después, sin añadir nada, desapareció. Ante la mirada de asombro y temor de Joaquín, solo quedó la cruz que instantes antes tenía la dama.


La cruz fue colocada allí, en el sitio en que se sucedían las apariciones y poco a poco la gente de las colonias cercanas comenzó a considerarla como un obsequio de Dios, construyendo una pequeña capilla donde encendían velas y decían sus oraciones. Poco después, la población de la misma ciudad comenzó a asistir al lugar donde se encontraba la Cruz.


Se oficiaban misas y la profunda fé religiosa de los pobladores comenzó a atribuirle a la Cruz una larga serie de milagros,  por lo que se la conoció desde entonces como “La Cruz Milagrosa de Cobija”. (1)

 

El Museo Histórico de Pando.


Antes de convertirse en el Museo Histórico de Pando  en los años 2.002, el edificio era parte del antiguo aeropuerto local; concretamente  el cuarto de motores en el que habían dos grandes generadores eléctricos.


Con la construcción del nuevo aeropuerto, el cuarto de motores quedó vacío y  a punto de venirse abajo. La Alcaldía Municipal tuvo el mérito de recuperarlo y restaurarlo antes de su colapso, para entregarlo a la población como un Museo donde se exhiben algunas piezas históricas.


El 2.003, la Sociedad Histórica y Geográfica de Pando se ha hecho cargo, juntamente con el Gobierno Municipal, del Museo y se habla de remodelaciones y ampliaciones destinadas a guardar reliquias históricas de nuestro departamento y de los hombres que hicieron su historia. (1)


La Aduana Nacional.


Este fue uno de los primeros edificios de la primigenia “Puerto Bahía” fundada en 1.906 y aunque se indica el año 1.918 como el de su construcción, la historia de la fundación de la ciudad nos indica con claridad que, junto con la residencia del Delegado del Territorio de Colonias, fue iniciada su construcción en 1.906 y que no pudieron ser concluidos en el primer intento del Tcnl. Enrique F. Cornejo.


Probablemente, haya sido refaccionado en parte en el año 1.918, lo que lleva a confusión. Desde entonces guarda sus características arquitectónicas sin modificación alguna, al menos en sus fachadas, una que da a la calle Bolívar y la otra a la calle Bruno Racua.


La Aduana es, realmente, un edificio histórico que debe ser mantenido así, con su peculiar arquitectura, guardando la documentación de esos lejanos años, cuando la goma generaba impuestos suficientes como para que la Delegación del Territorio de Colonias pueda erogar todos sus gastos administrativos, militares, construcción y mantenimiento de caminos y todavía exista un considerable sobrante que era remitido  al Tesoro General de la Nación, para que el gobierno central pudiera pagar los haberes mensuales de toda su frondosa burocracia nacional. (1)


El Almacén de la Casa Suárez Hnos.


Cuando a fines del siglo XIX Nicolás Suárez compra el lugar a los hermanos Saravia para establecer allí la Barraca Bahía como puerto de exportación de su producción gomera que debía seguir después por el Purús y el Río Negro  hasta el Amazonas y terminar en Belén, sobre el Atlántico, para ser embarcada en los grandes buques que iban hasta Inglaterra donde Nicolás Suárez tenía una oficina representativa que comercializaba la goma y mandaba diversos productos destinados a sus barracas, es de suponer que se construyeron grandes almacenes donde se acumulaba la goma que llegaba del interior de la selva hasta Porvenir y de allí hasta los almacenes de la Barraca Bahía en carretones. Nicolás Suárez había hecho construir el camino entre ambas localidades, además de corrales y plantaciones de pasto para el ganado que llegaba desde Moxos para el mantenimiento de sus empleados y siringueros.


Se ignora, con exactitud, si el almacén donde hoy funciona la Escuela “Fe y Alegría” fue construida en esa misma época o posteriormente, tal vez en el año 1.896 cuando por Ley de la República de 18 de noviembre se crean las Aduanas sobre el río Acre o Aquiry y la otra sobre el Madre de Dios.


Sea como fuere, el antiguo almacén de la Casa Suárez Hermanos, hoy la Escuela mencionada, es un edificio  histórico que debe ser mantenido como tal en su estructura; tal vez debidamente restaurado y trasladada la Escuela a otro sitio apropiado, tomando en cuenta que es una de las contadas muestras históricas de la antigua Casa Suárez Hermanos y de los inicios de la fundación de Puerto Bahía, hoy la bella capital pandina Cobija. (1)


Monumento a “Bruno Rácua”.


Si la “Batalla de Bahía”, librada entre el 10 y el 11 de octubre de 1.902, fue decisiva para frenar el avance de las fuerzas de Plácido de Castro en el Territorio de Colonias, no lo fue menos la destreza y la puntería del ixiameño Bruno Racua con su flecha incendiaria que,  el día 11 de octubre, logró poner en fuga a los invasores que ya se habían apoderado y atrincherado fuertemente en la “Barraca Bahía” de Nicolás Suárez, luego de tomar por asalto la Barraca “Santa Cruz”.


Sin embargo, no fue obra del acaso el voraz incendio causado por Bruno Racua y la precipitada fuga de los acreanos en Puerto Bahía. Los jefes de la “Columna Porvenir” ya habían previsto y tomado en cuenta esa posibilidad y habían entrenado al ixiameño en los días precedentes en la localidad de Porvenir, donde se había formado la legendaria Columna que poco después debía escribir con sangre y valor una de las más brillantes páginas de la historia patria. (1)

 

El Puente de la Amistad.


El 11 de agosto del 2004, los presidentes de Bolivia, Carlos Mesa, Brasil, Lula da Silva, y Perú, Alejandro Toledo, se reunieron en Cobija y Brasileia, una frontera común, donde inauguraron un puente denominado “Puente de la Amistad”, Tiene una longitud de 80 metros y une a Cobija con la ciudad de Brasilea, construido por encargo y financiamiento del Gobierno Federal del Brasil y que ha sido construido con cerca de dos millones de dólares. Además de proclamar la integración de América del Sur el encuentro presidencial, inédito en esa alejada región amazónica, constituyó un "momento de integración y alianza histórica entre los tres países.


El Presidente Lula manifestó "Los dos puentes que vinculan Brasil a Bolivia y al Perú constituyen una expresión concreta de la confianza de los presidentes en el futuro del proceso de integración. Así como de su voluntad política para dinamizar los mercados interregionales fronterizos, con la finalidad de incrementar la actividad empresarial en dichas zonas".


El monumento “El Carretón”.


Obra del escultor cruceño David Paz. Se halla en la llamada “Rotonda del Carretón” en predios del antiguo aeropuerto.


Aunque en la exploración y ocupación de las tierras que existían al Norte de Bolivia, los ríos y las embarcaciones que los surcaban jugaron un papel de primerísima importancia,  los carretones y carretas también tuvieron un rol destacado en esos dramáticos años. Los primeros empresarios y colonizadores caucheros partían desde la lejana Santa Cruz de la Sierra utilizando carretones para su largo viaje, hasta alcanzar, después de semanas enteras, las riberas del río Beni, desde donde se proseguía el viaje en pesadas embarcaciones.


Hasta hoy se recuerdan en Santa Cruz los ominosos letreros que, a principios del 1.900, existían en la calle Beni y en el llamado “Pico de Plancha” (en la época, los últimos caseríos de la ciudad) que advertían premonitoriamente a los viajeros: “Por aquí se va al Beni y al Territorio de Colonias, de donde no se vuelve más”.


Ya en nuestra región, los carretones transportaban desde Porvenir a Cobija o viceversa, en viajes que no demoraban nunca menos de dos días  (se hacía “pascana” y se dormía en el arroyo Floresta) las codiciadas bolachas de goma, cuyo peso era pagado en libras esterlinas oro o llevaban castaña, víveres, etc.


Hoy, los carretones han desaparecido totalmente y son tan solo un melancólico recuerdo que se niega a morir  en la memoria de los más antiguos sobrevivientes de esas épocas. Fueron los carretones devorados por el progreso, aunque se ven algunas pequeñas carretas tiradas por un solo animal, que nos traen recuerdos de los grandes carretones de esos años. (1)


El Monumento a los “Héroes de la Batalla de Bahía”.(15)


Obra del escultor cruceño David Paz. Se halla ubicado en predios del antiguo aeropuerto, cerca de “El Carretón”.


El primer bloque de este monumento, muestra la Amazonía exuberante y bella, con su flora y su fauna. La raza nativa, la familia de los Araonas, la mayor etnia representativa

.
El segundo bloque, los exploradores del antiguo Territorio de Colonias, el siringuero en acción de extraer la leche del árbol de la siringa, transporte de las bolachas a los vapores y chatas.


El tercer bloque, el holocausto de la guerra del Acre, reflejados en la batalla de Bahía.


Los héroes del Acre:


Bruno Rácua
, gran flechero en todo su esplendor con su arco tenso al futuro.
Nicolás Suárez Callaú, comandante de la Columna Porvenir y héroe de Bahía.
José Manuel Pando Solares, expedicionario en las tierras del norte boliviano.

 

El Parque Urbano y Turístico de Cobija.


En lo que antes era el antiguo aeropuerto de Cobija, se construyó e inauguró el año 2008, el “Parque Urbano y Turístico de Cobija”, este parque cubre un tercio del lado oeste del antiguo aeropuerto, desde su cabecera hasta la antigua torre de control. Este parque se ha convertido ahora, en el centro de todas las actividades festivas y conmemorativas de la ciudad de Cobija. El área cuenta con un gran portal de acceso  a través de un monumento que representa un arco iris, cuenta con canchas deportivas, sector de artesanías, casetas para refrigerios y un parque infantil grande.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente:

(1)Patrimonio Histórico y Cultural de Cobija, Carlos Saavedra Pérez V.(2004).

(15) Sociedad Geográfica e Histórica de Pando, Cobija 11 de octubre del 2006.

Fotos: e-busines s.r.l.

 

Paseo Junín
Plaza Hubert Terrazas
Iglesia Nuestra Señora del Pilar
La Cruz Milagrosa
Museo Histórico de Pando
La Aduana Nacional
Almacéz casa Suárez Hnos
Bruno Rácua
Puente de la Amistad
El Carretón
Héroes Batalla de Bahía
Parque Urbano y Turístico de Cobija

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